Al final cayó el muro
Como en el relato bíblico, España tuvo que tocar las trompetas durante algo más de hora y media para destruir el muro que la selección había colocado delante de su portería. El guión fue el que se anunció estos últimos días: un frontón amarillo que había que doblegar. Se consiguió aunque casi nos quedamos en la orilla una vez más, pero parece que la suerte que ya no tiene Italia (siempre les quedará algo, si no ahí está el penalti que paró Buffon) ha visitado a la roja esta tarde, pero no sólo la fortuna explica los tres puntos de los de Aragonés.