«Hoje, aqui, aprendemos a jogar fotebol»
Neymar, al término de la final de la Copa Intercontinental, pronunció esta frase que más que una frase es una máxima, una sentencia, un lema que se ha clavado en el corazón de Pérez que lo tenía fichado porque alguien debió decirle que el que contase con los servicios el brasileño sería el mejor equipo de la segunda década del tercer milenio. Pero lo más probable es que el 11 del Santos haya comprendido esta noche que si no se va a jugar con Guardiola, lo mejor que podría hacer es quedarse en Brasil ganando sus siete millones de dólares anuales. En la costa paulista no tendrá que soportar la humillación de ser bailado por el oficialmente mejor equipo del mundo. Pero antes de aterrizar en Yokohama, haremos una pequeña escala en Sevilla donde se confirmó que la mejor noticia para el Real Madrid es que podría levantar el título de Liga en mayo sin ser el mejor equipo de España. Después de treinta y ocho partidos, descontando los dos contra el Barça, uno ya perdido y otro que probablemente tendrá el mismo desenlace, lo más normal es que los blancos ganen a todos los demás equipos de la Liga, a los de Champions y a los de la UEFA, porque el mundo del fútbol ya ha comprendido cuál es la jerarquía: Barcelona, Real Madrid y el resto del planeta, desde América hasta Asia, desde el Guadalquivir hasta Yokohama.