Sopor estival
Con Messi rumbo a los Juegos Olímpicos y Aragonés en Turquía en una de esas aventuras surrealistas que de vez en cuando nos depara el fútbol, termina uno de los meses de julio más sosos de los últimos años. Cuando no hay partidos y los entrenadores se dedican a martirizar a los jugadores con interminables sesiones preparatorias, entran en juego las legiones de técnicos, los que dirigen las planificaciones, negocian las incorporaciones y las bajas y protagonizan algún que otro derroche, aunque parece que la crisis (o desaceleración, según se mire) también ha afectado al mundo del fútbol.