GP de Abu Dhabi: La despedida
El m
oderno y funcional circuito de Yas Marina en Abu Dhabi, ha puesto el punto final a una convulsa temporada de Fórmula 1 con una carrera que por primera vez en la historia comenzaba de día y acababa de noche. De igual manera que la carrera de hoy, la presente temporada comenzaba a la intensa luz de las Antípodas, pero ha terminado envuelta en un oscuro maremágnum de acusaciones y sospechas, entre otras cosas, gracias a la nocturnidad y alevosía del desgraciado crashgate perpetrado por Renault.
Con el «crashgate» de la pasada temporada tan fresco en el recuerdo,
Pues sí. Definitivo adiós a estas carreras de científicas emociones y matemático digerir, que para su seguimiento es preciso tener un máster en física cuántica, mecánica ondulatoria o en su defecto, uno de cálculo ordinal de retrofusión aplicada. Como lo oyes. Acabo de dar con la ecuación maestra que nos permitirá calcular de antemano el resultado final, sin tener que sufrir durante 2 largas horas «los cálculos» de vesícula, valga la dolorosa y redundante acepción, que a muchos les producen este tipo de
Hoy no voy a hacer una crónica o reflexión al uso sobre la carrera. No me apetece lo más mínimo. Ni me siento con el ánimo apropiado, ni tengo la disposición necesaria para ello. Las injusticias me repatean la bilis y me impiden disfrutar de una carrera, por muy interesante que ésta sea. Hoy, sin que sirva de precedente, voy a dejar a modo de pensamiento en voz alta, alguna de las reflexiones que se me han ido ocurriendo durante el desarrollo de la que ha sido, por lo inusitado de las posiciones de salida,
Uno de los pilotos en activo más queridos, el brasileño Rubens Barrichello 'Rubinho', consiguió este domingo