GP de Australia: Como agua para chocolate
Sal, pimienta y un poco de agua. ¡Quién iba a pensar que estos simples ingredientes habrían de obrar el milagro! Gracias a ellos, el insulso potaje de diseño que se nos había servido en la ceremonia inaugural de la temporada y que amenazaba por convertirse en el menú habitual de la casa, se transformó en un suculento manjar, apetecible incluso a primera hora de la mañana.
Pues sí. Definitivo adiós a estas carreras de científicas emociones y matemático digerir, que para su seguimiento es preciso tener un máster en física cuántica, mecánica ondulatoria o en su defecto, uno de cálculo ordinal de retrofusión aplicada. Como lo oyes. Acabo de dar con la ecuación maestra que nos permitirá calcular de antemano el resultado final, sin tener que sufrir durante 2 largas horas «los cálculos» de vesícula, valga la dolorosa y redundante acepción, que a muchos les producen este tipo de