¡Vendetta!
No sé si España llegará a la final o caerá contra Rusia o cualquier otra cosa impredecible, pero lo que todos los españoles saben esta noche es que este equipo tiene algo que lo hace especial, un grupo de chicos jóvenes que ha eliminado al vigente campeón del mundo, a Italia, al monstruo mítico que siempre que se cruzaba en nuestro camino nos demostraba que los escalones más altos de las fases finales no estaban destinados a los pequeños. Después de 88 años sin ganarlos en competición oficial (a excepción de aquellos Juegos Olímpicos) esta noche se ha roto el maleficio en el Ernst-Happel de Viena, aunque no ha sido nada fácil. Normal, contra los azzurri nunca es fácil.