Holanda se da un homenaje
Impresionante homenaje al fútbol el que nos permitieron disfrutar en la noche de ayer Holanda y Francia. Un partido que mostró todos los aspectos que engrandecen este deporte, los cuales despertaban ese sentimiento de grandilocuencia en los espectadores enterrados por una temporada mediocre del fútbol español. Las ocasiones de gol se sucedían, las sutilezas, la picardía, la nobleza, el tesón y la lucha encontraron su papel en el escenario. Pero sobre todo, dos estilos propios chocaron sobre el verde césped del rectangular estadio de la ciudad de Berna; El holandés, con su juego de toque y control, y el francés, en donde el orden defensivo inicial dejó paso a una arriesgada apuesta por el ataque basada en la calidad de Ribery que degeneró en la goleada que finalmente encajó la actual subcampeona del Mundo.