A la quinta, la metió
Los tipos que llevan las casas de apuestas deben estar haciendo el agosto con la Liga española. No hay ningún indicador claro ni estable que permita predecir el comportamiento futbolístico de los dos «grandes» del fútbol español. Los apostadores pierden su dinero en la misma proporción que crece la incertidumbre de los aficionados. El guión era el mismo que el de hace un par de jornadas. El lider, mermado anímicamente por su inexplicable derrota ante el Valencia, llegaba con cuatro puntos de ventaja sobre el Barça. Los culés, enredados en el bizantino debate sobre qué hacer con Ronaldinho, estaban dispuestos a seguir metiendo presión a la olla recortando la diferencia para ponerla a un solo punto. Como invitado de última hora, el Villarreal, del que nadie sabía dónde andaba escondido pero que de repente se ha colocado en los puestos para aspirar a destronar al Madrid.