Soberbios
Justo el día que España más se necesitaba a sí misma, el fútbol soberbio emergió para dejar constancia que, hoy por hoy, no hay nadie en el mundo que sea capaz de hacer lo que los españoles hacen sobre un terreno de juego. El grupo que ha perfeccionado Del Bosque y que configuró Aragonés es el mismo que ganó todo en las categorías inferiores, un grupo para el que el fatalismo y el fracaso no existe sin antes dejar hasta la última gota en el campo. Esta selección apenas entendía de qué iba el asunto cuando Yugoslavia se llevó por delante a España en Italia 90 o cuando Luis Enrique lloraba con la nariz reventada por un italiano. España manda, gobierna sin complejos e impone su carácter ante cualquier rival. El grupo es histórico y sus gestas aún más.