Özil, la gran noticia
Peor que un mal futbolista es un presidente envalentonado, y si éste, entre otras lindezas, promete que la Décima llegará en mayo de 2011, la cosa se pone dramática. Pérez tiene muchos oscuros objetos de deseo, pero por encima de cualquier otra cosa en el mundo, él cree que en la Copa de Europa descansa el ADN madridista y esa es la idea sobre la que ha pivotado su gestión, la de ahora y la anterior, cuando Zidane hizo lo que hizo en Glasgow y el Madrid era algo parecido a un equipo de fútbol. Ha cambiado piezas, han llegado jugadores y entrenadores con la misma frecuencia con la que han salido, ha cambiado directivos, las gradas y el césped pero la Copa de Europa sigue sin llegar. Se pueden enumerar muchas virtudes de Pérez, pero sus defectos son aún más pertinaces y como última salida ha contratado a Mou. Ya no hay plan B.