Por José Bidea, hace 4 años

Juan De Ramos pisará Wembley en su primera campaña

Juan De RamosEsta semana que finaliza ha dejado en Inglaterra casi finiquitada la competición de la Carling Cup. Finalmente serán Chelsea y Tottenham quienes se enfrenten el próximo 24 de febrero en el legendario estadio de Wembley. El conjunto del barrio «pijo» de Londres repite final, además es el actual campeón tras vencer el año pasado al Arsenal, quiene en esta ocasión no ha podido pasar de semifinales contra el equipo de Juan De Ramos.

No sorprende que el equipo que dirigía entonces Mourinho, y que comanda ahora el israelí Avram Grant, haya alcanzado la fase final de este campeonato. Vencer al Everton, un buen conjunto al que le faltó gol, le sobró espíritu y la suerte le fue esquiva, con un gol de Joe Cole cuando mejor jugaba el equipo de Arteta, supuso la primera alegría de nuestro amigo Nicolas Anelka como jugador del Chelsea.

En la otra esquina del Ring nos encontramos al Tottenham, y la pregunta se antoja ineludible: «¿Tan bueno es Juan De Ramos?». Y es que el recital ofrecido por el undécimo clasificado en la Premier frente al colíder, terminando el partido con una goleada de escándalo, no ha dejado indiferente a nadie.

Cinco goles le hicieron los Spurs en White Hart Lane a los Gunners. Jenas, Lennon, Keane, Malbranque y Betdner en propia puerta fueron motivos suficientes para desatar una suerte de euforia desmedida entre las filas de los aficionados que vieron como el eterno rival salía del campo con la mirada gacha al son de los cánticos de una afición poseída por la embriaguez del triunfo y, posiblemente, de la cerveza.

Con la misma plantilla que a principio de temporada amenazaba con hacer descender al equipo londinense, el entrenador español ha colocado al equipo en la zona tranquila de la tabla, deleitando con un juego vistoso, basado en la presión desde la delantera, el toque rápido y el desborde de sus estrellas.

La final de la Carling Cup supone el primer pequeño-gran triunfo del equipo en la temporada. Sin embargo aun puede haber más. La línea ascendente en la Liga, o el seguir vivos en la Copa, son argumentos que esperan ser explotados por un equipo en plena racha de fútbol y goles. Mucho ojito con los Spurs, empiezan a recordar al Sevilla de pasadas campañas.

Por José Ramón López, hace 4 años

ECU: El chip de la discordia

Mes MclarenLos procesadores se han convertido en piezas clave del entramado tecnológico de la Formula 1. Actualmente, inciden en todas las áreas que tienen que ver con el rendimiento. Es imposible poner en marcha un monoplaza sin un complejísimo procesador de datos. Estas unidades envían señales y recibe órdenes en tiempo real; garantizan el funcionamiento correcto de todos los sistemas y analizan enormes cantidades de datos. Esta información es almacenada y enviada por telemetría o utilizada por el equipo para hacer cálculos. La unidad de medida es el nanosegundo, equivalente a la milmillonésima parte de un segundo (10-9). La ECU (Electronic Control Unit) monitoriza todos los aspectos relacionados con la gestión de potencia y sistemas operativos, conforme a los más de 100 sensores situados en diferentes enclaves del monoplaza. Una centralita ECU puede recoger más de 1 GB de información durante la carrea de un gran premio.

Hasta finales del pasado año, cada escudería disponía de una unidad de control electrónico de libre elección, alimentada con su propio programa y optimizada de acuerdo a su específico sistema de a bordo. Como parte del compromiso de la FIA de reducir costes, aumentar la competición, y apoyar las iniciativas de eficiencia de combustible y recuperación energética en Fórmula 1, ofreció el contrato para el nombramiento de un proveedor de ECUs estándar y software asociado. La oferta ganadora, fue confirmada por la FIA tras una reunión el 5 de julio de 2006. La unidad de control electrónico diseñada por MES McLaren conjuntamente con Microsoft, será la que se utilice de forma exclusiva a partir de 2008 hasta el año 2010.

Con esta decisión se pretende limitar la influencia de los sistemas electrónicos en la conducción, y conseguir un mayor control en un área que encerraba notables zonas de oscuridad. Al margen de su mejor o peor funcionamiento, el hecho de ser tecnología MES McLaren, ya desató en su día la disconformidad y desconfianza de los principales rivales de competición. Un sistema integrado desde hace tiempo en la estructura Mclaren Mercedes, parece conceder una cierta ventaja de partida al equipo anglosajón; al menos durante el lógico e ineludible periodo de adaptación al nuevo cerebro, que precisarán sus rivales. Si a esta circunstancia le añadimos el alto grado de impertinencia reinante a raíz del convulsivo affaire de espionaje, «el chip está que echa chispas», si se me permite el trabalenguas.

No quiero pensar en el sarao que puede organizarse si alguno de los equipos potentes (Ferrari, BMW Sauber, Renault, etc.) sufriese problemas de electrónica, y más aun si estos problemas incidieran de forma directa en la lucha por alguno de los títulos en juego. El buen aficionado arde en deseos de presenciar un buen espectáculo deportivo (Los test de Valencia batiendo todos los records de asistencia lo demuestran), pero no más interminables reuniones de consejos sancionadores, para dirimir en un despacho sobre situaciones rocambolescas que para nada benefician la credibilidad de este deporte.
Mucho me temo que sin pretenderlo, con la imposición de la centralita única, la FIA haya puesto la primera piedra al muro de lamentaciones que algunos equipos se verán tentados de levantar, con objeto de justificar fracasos deportivos o proyectos equivocados.

Por José Ramón López, hace 4 años

ING Renault F1 R-28

AlonsoMuerto el perro se acabó la rabia. El nuevo Renault R-28 que los guionistas del rombo han puesto en escena, rompe de forma radical con el concepto de su predecesor el R-27, a su vez último y fracasado descendiente de la mítica saga de campeones iniciada con el R-25.

La designación de Bridgestone como único proveedor oficial de neumáticos de competición para la F1 a partir de 2007, supuso un duro traspié para la mayoría de equipos que llevaban años calzando Michelin; de rápida y sorprendente adaptación en el caso de McLaren (¿Stepney conection?), pero de inesperadas y calamitosas consecuencias para Renault. La mayor dureza del nuevo compuesto, echó al traste todo el entramado estructural de chasis que tan buen rendimiento sacaba de los compuestos en general más blandos de Michelin. Pretender administrar tan sólo con puntuales modificaciones aerodinámicas, los efectos derivados de la sustitución de uno de los factores en el binomio chasis-neumáticos, fue el gran error de Renault. 

En el R-28 no puede hablarse de cambios puntuales, es más bien la vuelta del calcetín; el intento de resurgir de las cenizas con un diseño adaptado a las características del nuevo compuesto de neumáticos, con el fin de encontrar el óptimo equilibrio entre tracción y adherencia. Se ha eliminado la tradicional quilla en «V» de excelentes prestaciones con la marca de gomas francesa, pero ineficaz con Bridgestone; incapaz de elevar lo suficiente la temperatura del tren delantero, con la consiguiente pérdida de adherencia. Al mismo tiempo el nuevo anclaje de la suspensión directamente al chasis, posibilitan un mayor acercamiento de este al suelo. Se alarga la batalla en concordancia con la tendencia general, modificación que facilita una mayor adherencia en perjuicio de la velocidad de paso por curva, pero esencial para un mejor reparto del peso, acabando así con otro de los distintivos de construcción tradicionales de Renault: La distribución del peso de marcada acentuación trasera, que tan excelente tracción proporcionó a los campeones del 95/96. Llama la atención por su novedoso diseño, el morro de doble nivel con terminación labiada cuadrangular, de muy baja localización.

Muerto el perro se acaba la rabia sí, pero no todos sus efectos. Un año errático en la Fórmula 1, de claro retroceso con respecto a los principales rivales, no se corrige con un simple borrón y cuenta nueva. Un nuevo concepto de coche no nace con su estructura definitiva, tarda en consolidarse; carrera tras carrera se ha de seguir desarrollando y perfeccionando en función de la experiencia que se va acumulando; es la ventaja con la que cuentan sus competidores, mientras que Renault ha de refrendar aun su proyecto, los demás se hallan ya en la fase de consolidación con todo un año de ventaja. Bien es cierto que gran parte del éxito de todo proyecto radica en el entusiasmo con el que se emprende y la perseverancia en el intento; a su favor cuenta la escudería gala con el mejor entusiasta posible: Fernando Alonso. El Nano acaba de atravesar un maltrecho puente sobre las turbulentas aguas de Mclaren y rebosa ansias y deseos de reivindicación y victoria.

Dura carrera contrarreloj la que tiene por delante en su intento de llegar a Melbourne con la desventaja enjugada; posiblemente no lo consiga este año, pero es un extraordinario jinete acostumbrado a cabalgar sin desánimo; si el caballo hace honor a su estirpe, nos aguarda una temporada apasionante. De lo contrario siempre nos quedará tiempo suficiente para ir tiñendo de color rojo, nuestros deseos de futuro para Fernando. El rojo color de Ferrari; que tras las primeras impresiones de pretemporada, amenaza  con limitar las aspiraciones de sus rivales, a una lucha por el tercer puesto de cada carrera. 

Especificaciones técnicas:

  • R28Motor: Renault RS-28 V8 de 90 grados de 2398 c.c. y 32 válvulas en posición central.
    Potencia: aprox. 750 HP.
  • Transmisión: Caja de cambios semiautomática secuencial de siete velocidades (con marcha atrás). Tracción posterior.
  • Velocidad máxima estimativa: 340 k/h.
  • Aceleración (0-100 km/h): Variable según configuración.
  • Suspensión: Delantera y trasera de triángulos superpuestos, activados por empujadores (delantera) o barras de torsión (trasera).
  • Frenos: Discos ventilados de carbono en las cuatro ruedas.
  • Electrónica: Renault F1 Team, MES McLaren (SECU) y Magnetti Marelli.
    Peso: 600 kg.
  • Relación peso/potencia: 0.8 kg/HP.
  • Distancia entre ejes: 3105 mm.
  •  Neumáticos: Bridgestone de 13» loto, cámara y balasto.
Por José Bidea, hace 4 años

El Barcelona aburre a su público

Frank RijkaardEl Barcelona esta diluido. Ayer, en el Camp Nou, el  juego azulgrana dejó constancia de las carencias que viene mostrando a lo largo del campeonato. A saber: Una posesión del balón aburrida, sin apenas profundidad. Se acabaron ya los pases entre líneas del equipo de Rijkaard o a la carrera, en vez de al pie, y un desborde desde la banda se ha convertido en algo extraordinario, cuando antes solía representar la tónica general del partido. Quizás la culpa no sea sólo de Ronaldinho, como pretendemos insinuar a veces algunos (entre los que me incluyo), quizás Rijkaard ha tardado demasiado en colocar a Henry en la banda izquierda cuando parecía algo lógico. Si no funciona el crack brasileño, quizás lo haga el francés, todo era probar. Deco tampoco goza del mejor estado de forma que se le ha visto, sus pérdidas de balón donde antes solía salir airoso dejan constancia de lo dicho. Y «¿alguien puede explicarme que es eso de los entrenamientos optativos?». Viendo al equipo yo no dejaría en manos de cada individuo de la plantilla la opción a elegir. Que entrenen, por que esta claro que lo necesitan.

No es que el ataque del Barcelona ayer pudiera calificarse de «mortal». Henry, Bojan y Dos Santos, una estrella por demostrar y dos futuras promesas sin confirmar, sobre todo en el caso del Mexicano, flagrante estrella coronada al principio de temporada por más que el joven insistiese a que se debía a su mejor estado de forma, fruto de la Copa América disputada durante el verano. La prensa no suele hacer caso a cualquier declaración que pueda cortar el ala al sensacionalismo. Pues eso, que el ataque del Barcelona ayer no era el de costumbre, y eso también se notó. Eso no perdona que el fútbol blaugrana fuese, en ocasiones, soporífero.

Queda claro que lo único que se salva de la quema es la defensa, Milito y Pujol han hayado su lugar en el campo y parecen evolucionar de partido a partido. Iniesta es indiscutible, el único con desborde en el equipo, junto al reaparecido Messi, mejor baza ofensiva del combinado en estos momentos. Y poco más, sólo el miedo escénico que el equipo de Rijkaard sigue inspirando en sus rivales permite al Barcelona vivir de unas escasa rentas que sólo han podido darle la segunda plaza. Y si que deben ser escasas cuando el Real Madrid es líder jugando tan pesimamente al fútbol. El problema que adolece a los jugadores culés no es la posesión de esa cosa de forma esférica por la que se pegan once tios todos los fines de semana en un campo plagado de personas, sino lo que le sobra al Madrid: Pegada, acierto a la contra y velocidad en dos o tres ataques durante el partido (y no porque sus jugadores sean los más rápidos del campeonato). Pero tampoco es menos cierto que nadie deja la defensa para irse al ataque cuando juega el Barcelona. Rijkaard parece no haber encontrado aun la fórmula para librarse de ese lastre.

Así las cosas crisis de juego en Camp Barca. El Madrid sigue con su conformismo, si algo esta claro es que este equipo puede ganar Ligas, pero su plantilla no pasará, al ritmo que va, a la historia de los anales de este deporte por su buen hacer. El Atlético de Madrid pelea, tiene un buen ataque, con dos tios solventes y hábiles, y no la toca mal, pero, aun le falta algo al equipo para aspirar a algo. El Villareal y el Espanyol son los dos únicos equipos que están jugando algo al fútbol, que se disfruta viéndoles jugar, y de forma muy interminente ya que, en ocasiones pierden partidos contra rivales a priori inferiores sin más explicación aparente que la de tener un mal día.

Me parece, no increíble, sino más bien insultante, que un negocio como el fútbol, en el cual se invierten miles de millones de euros en nuestro país, goce de tan mala imagen. Parece como si detrás de los equipos no hubiese un proyecto planificado, ni meditado. El otro día un amigo me decía que «somos un país de pandereta». Quizás sea cierto, y los que vienen de fuera a trabajar terminan adaptándose a la mediocridad del ambiente, imbuidos y drogados por la ley del mínimo esfuerzo, ley que sólo ejerce su fuerza en la península ibérica.... Sea como fuere nuestro fútbol es una buena imagen de lo que trato de explicar. Tal vez sólo necesitemos que los clubes los dirigan empresarios, personas que dejan en manos de otra persona más inteligente, y con más conocimientos, el aspecto deportivo, y les otorgan poderes para dirigirlo todo. Personas que sean capaces de mirar a largo plazo, no esas cuyos horizontes visuales tienen su principio y su final en junio, quizás por las ansiadas vacaciones de verano. De pandereta...

Por Ignacio Ampudia, hace 4 años

Nuevo ejercicio de autoridad del Madrid

Raul Celebra Un GolY ya son diez. Diez los años que el Madrid no pierde en el Calderón, diez los años que el Atlético de Madrid se conjura para ganar al eterno rival y no lo consigue. Diez los años que los colchoneros se retiran con cara de tremenda impotencia pensando en qué habrá que hacer para batir al equipo de la zona noble de la ciudad. Ha sido muy larga la travesía del Atleti por el desierto, luchando por volver al lugar del que se supone nunca debieron marchar. Incluso hubo dos temporadas sin derbi, cuando los del Manzanares penaban en Segunda purgando sus pecados. Consiguió el ascenso, se consolidó entre los mejores del fúbol español y accedieron a Europa. No quedaban muchos más objetivos a corto plazo, si acaso ganar al Madrid, la gran espina que parece cada vez más hundida en el ánimo de los atléticos.

La semana se había consumido bajo un planeamiento algo reduccionista: ¿cuál es la mejor dupla de ataque, Forlán-Agüero o Raúl-van Nistelrooy?. Con los números en la mano, el uruguayo y el argentino certificaban su superiodad y mostraban su alegría al haber vendido a Torres y, con las rentas, armar un equipo que presenta garantías de éxito. El Atleti de este año parece que ha abandonado sus viejos vicios. Es un equipo que ya gana partidos que hubiera perdido en años anteriores. Parece un equipo con personalidad, bien construido y con jugadores notables en todas las líneas, aunque quizá la defensa sea su verdadero punto débil. Además, todo este optimismo que se respiraba al otro lado del río se multiplicaba por la eliminación de los blancos en la Copa del Rey.

Pero el Madrid de este año empieza a marcar diferencias. Y evidentemente no con su juego, que ni es brillante ni pasará a la historia de este deporte. El Madrid, además de eficaz, es cruel. Y no hay nada más cruel que marcar al Atleti en el Calderón a los treinta segundos de juego. Para añadir más dolor, lo hizo Raúl remachando una jugada de fe Robinho. Persiguió a Pablo, que no fue taxativo en su despeje, lo sentó en la línea de gol y asistió al capitán para que hundiera la moral de los colchoneros. Sólo al Atleti le podía pasar: tener en juveniles a uno de los mejores jugadores españoles de la historia, cerrar las secciones inferiores, traspasar al jugador en cuestión al eterno rival y que éste se convierta en el referente del Madrid. Lo dicho: surrealista, o lo que es lo mismo, atlético.

Con un gol y menos de un minuto de juego el Madrid se relajó. El mejor guión posible se cumplía. Los locales debían volcarse para empatar lo que posibilitaba matar el partido en una contra, una habilidad muy practicada por el Madrid de Schuster, que desestimó el balón y esperó colgado de Casillas y de Pepe. El central portugués abandonó por lesión y Salgado lo sustituyó. Contra otro equipo hubiera sido algo preocupante, pero no contra el Atleti, que se estrellaba contra el muro una y otra vez. No hubo noticias del Madrid en ataque hasta el 41' cuando a la salida de un corner van Nistelrooy marcaba el segundo con la ayuda de Abbiati. 0-2 y descanso.

El guión fue el mismo que en la primera parte. El Atleti trataba de marcar y el Madrid de matar en una contra. Sin embargo los atléticos demostraron una dolorosa falta de actitud. No había movimiento en ataque y la defensa temblaba ante los delanteros blancos. La mejor noticia para el Atleti fue el partido de Motta, un pivote que luce en un equipo apagado y sin ideas, un equipo que no encontró la manera de mover el balón para surtir a su temible dupla, Forlán-Agüero, que fue superada por la del Madrid. Salió Reyes con vitola de revulsivo y terminó pitado, tanto por los colchoneros como por los pocos madridistas que había en el Calderón. 0-2, tres puntos más, sin noticas de buen juego y demostrando que este Madrid es una roca, dura, cruel y efectiva que, una noche más, no ha tenido piedad con su rival, aunque el de esta noche era más que un rival, es el eterno rival. Y ya van diez años.    

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