¿Nos aburre la Liga?
Cuando los dos grandes de nuestra Liga no juegan ni a canicas al saltar al terreno de juego algo deberíamos preocuparnos. Sin embargo, la plaga que afecta a nuestro fútbol no esta acomodada tan sólo en Madrid y Barcelona, uno que depende demasiado de quien coga ese día la batuta del partido, y de la alarmante falta de profundidad de sus cracks. El Villareal venció en un partidazo la pasada jornada al hasta entonces invicto y todopoderoso FC. Barcelona, pero esta nueva jornada, ese mismo equipo, ha sucumbido por 4 a 1 frente al Zaragoza, un equipo que tampoco acaba de despegar.
La destitución de Quique Sánchez Flores también carga de simbolismo el estado del conjunto que entrenaba. El Valencia aburre allá donde va, y su apuesta, tan defensiva, empieza a caerse por su propio peso ya que hasta los jugadores chés parecían aburridos de seguir obedeciendo a su antipático míster.
Tiempos revueltos en Sevilla. La espantada de Juan de Ramos, el verano repleto de jugadores presionando por irse, y el mal comienzo de campaña, pese a tratarse del equipo revelación en Europa la pasada campaña, han sembrado dudas. ¿Seguiré el Sevilla al nivel del año pasado, o le pasará factura jugar la Champions League y la presión de tener justo detrás la mejor campaña de su historia?
El Atlético Madrid, bueno, que decir sobre este equipo. Parece que siempre esta áhí, al acecho, pero nunca termina de adelantar a Barcelona ni Real Madrid. Esta temporada esta siendo efectivo pero no mucho más. Esta jornada el colista de la Liga estuvo a punto de empatarle.
La zona media y baja de la tabla tampoco tiene mucho de lo que presumir. ¿Vieron el Athletic de Bilbao-Betis del sábado? Podríamos nombrar al Espanyol o al Mallorca como ejemplos de trabajo bien hecho. Ambos equipos están jugando medianamente bien a fútbol, dentro de sus posibilidades.
Lo que quiero decir es que llega el fin de semana, con sus partidos de Liga, sus patrocinadores, sus millones de euros invertidos, sus sueldos exorbitantes, el famoseo, el despliege de medios de comunicación, las declaraciones previas y posteriores a los partidos, y tan sólo vemos fútbol mediocre. ¿para qué tanto depliege? Si el resultado casi nunca nos satisface. ¿Cuántos partidos buenos, entretenidos, hay a lo largo de cada jornada? ¿Y a lo largo de la temporada? ¿Cuantas «castañas» nos tragamos? Todos los equipos quieren ganar, pero ¿cuantos desean realmente jugar bien a fútbol?