Thierry Henry pide «paciencia»
Ha sido Thierry Henry el primer jugador del Barcelona en dar la cara tras el aburrido empate del domingo frente al Racing de Santander. El delantero francés ha sido tajante: «Quien quiera ver a los 'Cuatro Fantásticos' que vaya al cine», haciendo referencia al apodo con el que les ha bautizado la prensa española este verano.
Pide paciencia el genial ex del Arsenal, sin embargo no se hace a la idea de la que se avecina. No sabe que en este país un técnico no es capaz de durar al frente de un club mucho tiempo, cuando lo hace, seamos francos, resulta algo excepcional. Qué vamos a decir de la cantidad de años que llevan al frente de sus respectivos equipos Sir Alex Ferguson , llegó al Manchester en 1986, o el propio Arsene Wegner, quien lleva once años al frente del club de Londres.
En la Liga española no dejamos trabajar. En primer lugar falta confianza. En cuanto algo va mal empezamos a buscar culpables con el fin de presionar lo suficiente como para que rueden cabezas. Los técnicos no tienen tanto poder aquí como en el país anglosajón, pregúntenle a Benítez, ni siquiera se les respeta de la misma manera.
La diferencia radica en el concepto futbolístico de cada país. No hablo de la forma de jugar, aspecto en el cual también suelen superarnos, no en vano el fútbol inglés es el mejor valorado a nivel mundial; si no en la idea que surge como propósito inicial al comenzar a funcionar un equipo. Presidentes, dueños millonarios de nacionalidades exóticas o frías, da lo mismo, el que manda sobre la organización del equipo es el manager, aquí preferimos llamarlo entrenador, como si se limitase a mandarles correr, chutar y pasar para estar en forma el domingo. Esta soberanía del míster implica una confianza plena en el proyecto personal de una persona, sin inmiscuirse en su trabajo y dando tiempo a que este fructifique.
Otra diferencia sustancial puede apreciarse durante el partido, en la actitud de los managers. Tal vez sean imaginaciones mías, llega un punto en el cual uno no sabe cuando ve y cuando sueña despierto, pero ¿no dan menos instrucciones a sus jugadores durante los partidos? El otro día, tanto Wegner como Eriksson (La 2 de TVE: Arsenal-Manchester City) permanecían sentados y se levantaban de vez en cuando a correguir cosas pero no los veías como se les suele ver aquí: pisando el terreno de juego, chillando por encima de la afición, gesticulando como poseídos por fuerzas extrañas. ¿Recuerdan la camisa de Camacho?
Pero ¿a qué se deberá esta actitud eminentemenete más pasiva durante el desarrollo de los partidos?. Yo creo que el motivo por el cual los entrenadores no tratan a sus futbolistas como si fueran tontos, diciéndoles qué hacer, qué no hacer y cómo hacerlo, es una cuestión de respeto, en primer lugar, y de confianza en el segundo. Es decir, se invierten millones de euros en un proyecto, se entrena toda la semana, se preparan partidos durante horas con vídeos, y es durante los 90 minutos en los cuales se pone en práctica lo entrenado el momento de decirles a los jugadores que hay que hacer. Quizás un futbolista no sea muy listo, pero puedo asegurarles que tampoco son tontos. Ese trato futbolista-entrenador es, con un estrecho margen de error, una de las diferencias más sustanciales entre dos de las ligas más importantes del mundo. Nos falta lo que Henry pide a la afición culé: confianza. Ya veremos si se la dan.