El saco de Old Trafford
No deja de ser curioso que en el fútbol siempre pase lo mismo y cada vez haya más gente que pague por verlo. Si echamos mano de los almanaques sólo encontraremos seis, ocho equipos como máximo, que se llevan repartiendo todos los títulos desde finales del XIX, los nacionales y los continentales sin que otros clubes hayan podido compartir tanta gloria y riqueza. La aristocracia lo es porque siempre manda, pase lo que pase en la calle, caigan reyes o ardan conventos. El margen para la sorpresa es escaso; la tolerancia a lo inesperado también pero, de vez en cuando, en una suerte de justicia poética inaplicable en el mundo real, el equipo pequeño ajusticia al duque de turno y su hazaña inflama el corazón de los desheredados. Hoy el duque era el United. Y el Bilbao ha arrasado sus dominios.