Fundidos
Así está el Madrid, fundido, exhausto, desgastado, cansado y gripado, exactamente igual que Xabi Alonso que vio la primera mitad en el banco por una gripe que ha rebajado las prestaciones del único que da sentido al maltrecho juego blanco. Hay cosas que se ven venir de lejos, muy de lejos. El faraón Pérez, al que seguramente no le importaría ser sepultado junto a CR7, Kaká y Benzema, prometió dar caza al mejor Barça de la historia que bien podría ser el mejor equipo de la historia, y para ello sacó a pasear la chequera y trajo todo lo que parecía que relucía. Y cuando tenía todo lo bueno que no está en Barcelona, desembolsó una verdadera fortuna para traer al mejor entrenador del mundo según la opinión de todos los ingenieros que votan lo de los balones de oro. «Ya lo tenemos todo presidente, ¿ahora qué hay que hacer?.» «Ahora hay que amortizar esta inversión.» «Está bien, ¿y cómo deberíamos jugar?.» «Ni idea, yo sólo soy el presidente. Preguntad a Mourinho. A Valdano no, que es muy pesado y no le entiende nadie.» Y entre los mejores técnicos y los mejores jugadores e incluso el mejor jardinero de la galaxia, el Madrid no juega absolutamente a nada. Cuando está Alonso, la cosa se aproxima a la corrección; sin él, el Madrid es sonrojante. La idea es anular al Barça pero el método no existe y entre unos y otros, los de Mou tienen la Liga muy cruda. Es cierto, quedan más de cincuenta puntos en juego y la diferencia es de siete. ¿Dónde podría el Barça perder dos partidos y empatar uno?. Pues eso.