Hat-trick vs Hat-trick
Todo está extrañamente desordenado. Mientras Benedicto XVI tolera el preservativo en determinados casos, Sergio Ramos tira un penalti en el Bernabéu. Le arrebata el balón a CR7, patea y lo mete. Y el otro se enfada. Un rato antes, en El Madrigal, el Valencia que fue líder cuando la Liga iba por el Paleolítico (ya vamos por el primer milenio) sale con cinco defensas, empata el partido miserablemente después mandar desde el 20', Emery se enfada con Garrido porque cree que éste le niega el saludo y en la grada el hijo de Paco Roig, ex-presidente valencianista, intenta dar un puñetazo en el mismísimo naso a Llorente después de que el flamante presidente ché hubiese mentado a la madre que los parió a todos, sucios provincianos. Pero ahí no queda la cosa porque a las 20:00 se juega en Almería la I Edición Mediterránea del siempre Increíble y Afamado Duelo Solteros vs. Casados. Después de noventa minutos, el Barça alza el título por un 0-8, marcador de partido benéfico, con tres de un tal Messi, dos de Bojan, uno de Iniesta de mi vida, otro de Pedro y uno en propia puerta del Almería, el de la honra. Al cierre de la edición, uno de los técnicos ya había sido destituido por no tomarse en serio el partido. ¡Qué desfachatez!. Y para cerrar este sábado tan original, Mou cumple su segundo partido de sanción. ¿En el palco, rememorando al Palpatine de Gijón?. Sólo un rato. A los diez minutos decide que ya ha expiado sus culpas y baja a la grada, se coloca junto al banquillo, a un metro, y él mismo reparte las instrucciones. Charlotadas. Espero que Antiviolencia tome buena nota de semejante desafío.
A nueve días del Clásico, del mejor partido de esta galaxia, de las de alrededor y de las que aún no han sido descubiertas, el Madrid tenía que aguantar el envite del Barça, que no tuvo rival porque el Almería estaba vencido antes de empezar. Nunca hay que quitar méritos al que los tiene, pero el Bilbao es mucho más equipo que los andaluces. Por eso Mou salió con los once de siempre para aferrarse al liderato antes de ir a la batalla intergaláctica. El arranque en Chamartín es temible para el rival porque el Madrid se derrama por dentro y por fuera en busca del gol que abra la caja. Después, fulmina a la contra. Pero el Bilbao es un equipo de hueso duro y la primera la disfrutaba Llorente al borde del tanto de no ser por Pepe en la línea de gol. El susto amilanó a los blancos, con el chamán en la grada y CR7 rindiendo por debajo de lo estipulado. Para el Bilbao la cosa funcionaba porque había logrado desactivar a Alonso y Özil. El robot estaba muerto hasta el 20', cuando el Fideo hacía las veces de Gutiérrez, filtraba a la frontal e Higuaín embocaba el primero. No es este Madrid un plantel sospechoso de indolencia mas el gol narcotizó las pulsaciones. El Bilbao sentía que un 1-0 todavía era una renta asequible.
Y llegó el 30' y en una contra los puñales salieron a relucir, cuatro toques después de robo y el segundo del Madrid que era el primero de CR7. Ni el portugués disparó duro ni Iraizoz hizo todo lo que pudo. Sin duda el 2-0 se antojaba demasiada renta para tan poca propuesta blanca; no así en el lado bilbaíno, ordenado, concentrado y hombros salidos por los costados. La constancia tuvo su recompensa en el 39' en las botas de Llorente, en posición ilegal, aunque ha sido ilegal después de diseccionar la repetición, imposible verlo en el campo. 2-1 y el Madrid recuperando la olvidada sensación de la urgencia.
En la reanudación el Bilbao siguió percutiendo con buen criterio y encomiable obstinación la banda de Marcelo, uno más de la cuadrilla de chatos y pintxos. No había demasiada respuesta en el Madrid, con los catalizadores obstruidos y CR7 aquejado de su constante enfado mezclado esta vez con apatía. Pero el Fideo se sacaba un penalti de la manga en el 56', el que tiraba Ramos con Cristiano refunfuñando en la banda. Mou no entendía nada, como esos padres que se van a cenar un par de horas y los niños aprovechan para vaciar el minibar. A los que dudan del ascendente del mago de Setúbal: si estando Él a un metro del banco aquello es un despelote, qué no harán los chicos si se va a tomar un café. Un disparate. El caso es que lo marcó. 3-1. Tomando color. En el 62', Amorebieta caza a Cristiano a treinta metros del arco vasco. Rápidamente se levanta, secuestra el balón para evitar nuevos imprevistos y pone cara de «ahora se van a cagar». Pocos segundos después Iraizoz recoge el balón de sus mallas. 4-1. Sofocada la rebelión. Para cerrar, penalti en el 92'. Este sí es para el portugués, que lo mete y responde así al hat-trick de Lio en la pachanga del Mediterráneo. Un día raro, una jornada menos para el lunes 29. ¿Champions de por medio?. Algo habrá que hacer entre semana, ¿no?.
No hay comentarios
Sé el primero en escribir un comentario a esta entrada.
Escribir un comentario
Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:
* Campos requeridos
Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>.
1 trackback
Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://1blogdedeporte.com/2010/11/hat-trick-vs-hat-trick.html/trackback