El tridente catacrocker
Todavía no se sabe si Mou es el visionario redentor que traerá de nuevo la gloria a Chamartín o es el gran timo del rock'n'roll, pero mientras se despeja la duda lo que sí se puede afirmar es que acostumbra a ser un cobarde. Cobarde cuando carga las tintas contra un chico que acaba de llegar y que contra el Levante fue de lo mejor que se vio en el campo y cobarde cuando va al Abbé-Deschamps del Auxerre, decimoséptimo en la Ligue 1 con cinco derrotas y dos empates, y sale con un tridente de ensueño: Lass, Khedira y Alonso para justificar la presencia de tres delanteros. Es curioso cómo funciona la dialéctica del fútbol. Si juegan siete delanteros, la apuesta es encomiable; si juegan dos es de lo más normal. Si Mou pone tres, cualquiera piensa que se ha vuelto loco. Técnicamente el Inter eliminó al Barça la temporada pasada con tres delanteros. Lo que habría que explicar es que dos de ellos jugaron como falsos laterales. No es cuestión de cantidad; es cuestión de calidad y en el Madrid, ayer, no hubo noticia de ella.