Por Ignacio Ampudia, hace 5 meses y 3 días

Baño en leche de burra

Robben Y BojanAdemás de las marcas, patrocinadores, cracks, regates, sistemas y fiestas, el fútbol es un estado de ánimo, y la evidencia se ha comprobado esta noche en el Bernabéu. A veces las fechas juegan con las casualidades y qué mejor escenario para celebrar el título madridista que un Barcelona comatoso en Chamartín. Parecía que todo se resumiría al manido pasillo y poco más. Se esperaba un Madrid tan resacoso como desmotivado y un Barça enchufado que se jugaba la segunda plaza que concede el pase directo a la Champions, un Barça que se reivindicaría en la mejor platea posible. Pero este Barça está cerrado por derribo. Ya ni siquiera puede considerarse un equipo de fútbol. Si acaso el humo del excelente fuego que animó el juego en todo el mundo hace ya un par de años.

Una vez concluido el pasillo, con un señorial Rijkaard dando la cara, dio comienzo el clásico y, transcurridos los diez primeros minutos, se evidenciaron las intenciones de cada uno. Con Eto'o y Deco fuera tras una supuesta amnesia acerca de sus tarjetas, el Barça alineó a Messi y Bojan junto al espectro de Henry para tratar de aguar la fiesta madridista. Pero posiblemente el problema de los blaugranas ya ha sobrepasado la dimensión estrictamente futbolística. No es cuestión de alinear a uno u a otro, es una cuestión de actitud, una cuestión anímica. Y no hay peor medicina para un deprimido que compartir un rato con un hiperactivo. El Madrid sabía que si golpeaba primero tendría el partido en el bolsillo. Por eso en el 12' Raúl marcaba el primero tras un imponente zurdazo a la diestra de un nefasto Valdés. 1-0 y la sensación de que sería una gran noche. Con el marcador a favor el Madrid tomó definitivamente las riendas del encuentro. Cada uno de los blancos se cosió el balón a la bota y comenzaron las combinaciones que hacía mucho tiempo no se veían en la Castellana. Una falta sacada por Guti significaba el segundo tanto madridista en el 20'. De nuevo Robben de cabeza. Para aquel entonces el Barça había desaparecido del terreno.

Llegó el descanso entre los primeros olés de la grada y los barcelonistas absolutamente desquiciados, carentes de fórmulas para tratar de meter mano al campeón. Rijkaard quemó otra de las jóvenes naves dando entrada a Giovani por Gudjohnsen tras el tanto de Robben, pero ni con esas. Márquez se quedaba en la caseta y salía un Sylvinho que se retiraría lesioando veinte minutos después dejando su puesto a Edmilson. Nada le salía bien al Barça mientras el vendaval madridista crecía en intensidad. Hasta Diarra que, para qué negarlo, es uno de los más negados, se atrevía a tocar, combinar, abrir el campo y a hacer cambios de orientación. El público empapado seguía disfrutando del castigo que el Madrid estaba infligiendo al eterno rival. La política se impuso en banquillo de Schuster y dio entrada a Higuaín, el héroe de la Liga, por Robben, el otro protagonista. Y cuando la suerte está de lado, nada puede fallar. Por eso, cuatro minutos después de entrar, el Pipa ponía el 3-0 tras una increíble jugada de Diarra, no tanto por la ejecución sino por el protagonista.

En el 72' Robinho entraba por Guti y en el 76' van Nistelrooy por Raúl. El holandés, que regresaba a los terrenos después de su polémica operación, tocó su primer balón al lanzar el riguroso penalti que cometía Puyol en el 77'. Ruud no perdonó y con el 4-0, los olés y el alborozo blanco, la grada no dudó en reclamar una manita, un 5-0 que terminase de hundir a los culés en un pozo muy oscuro. Desde luego que los blancos lo persiguieron y lo tuvieron al alcance en un par de ocasiones pero ya era un partido sin control. Ramos y Marcelo atacaban sin preocuparse por defender y en una de esas llegó el bello gol de Henry en el 87', tanto que no maquillaba el marcador pero que sí cerraba el partido para ambos equipos que ha significado un severo correctivo del Madrid al Barça y que ha expedido el certificado oficial de defunción de los blaugranas que, para colmo de males, se verán obligados a jugar la previa de la Champions a mediados de agosto mientras el Madrid prepara el asalto a la nueva temporada en la que hay una fecha y un lugar marcados en rojo: Roma, mayo 2009, la oportunidad para levantar un nuevo imperio.       

No hay comentarios

Sé el primero en escribir un comentario a esta entrada.

Escribir un comentario

Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:





* Campos requeridos

Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>.

No hay trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://​1blogdedeporte.com/​2008/​05/​bano-en-leche-de-burra.html/​trackback