Il dolce far niente
Se acabó la aventura europea del Madrid. De forma inesperada y algo anodina, el Roma destruyó las ambiciones de los de Schuster de forma funcionarial, con aires de trámite, de suficiencia, justo lo que le faltó ayer a los blancos. Se podrían buscar miles de excusas y motivos ajenos al equipo para explicar la eliminación (tal y como acostumbra a hacer Schuster) pero la realidad es bien distinta. Al Madrid aún le faltan centímetros para presentar batalla en Europa. Si un equipo de segunda línea como el romanista consigue sacarte de la competición los síntomas son evidentes. Y ayer el Madrid los evidenció. El primero y quizá más importante de ellos es la alarmante falta de calidad en el banquillo. Cuando los doce o trece que podrían ser titulares son utilizados, el equipo se queda escaso, por no decir indigente. Han llegado las lesiones y la merma ha sido escandalosa. Cuando el alemán echa la vista a su derecha no debe sentir nada especial, lo cual es curioso porque se supone que la plantilla fue confeccionada por él.
Con coraje no se ganan los partidos, o sí, pero no las eliminatorias. Hace falta poner sobre la mesa muchos más argumentos. Por eso no son válidas esas justificaciones: «El equipo ha luchado como nunca». Claro, eso se esperaba, pero también hay que jugar a algo reconocible como es el buen fútbol. Cualquier aficionado sabe distinguir cuando un equipo lo hace bien y cuando lo hace mal, y ayer el Madrid lo hizo mal. Y lo hizo mal porque, básicamente, abusó de la verticalidad en el ataque y, como la que íbamos a ver era una de italianos, ese recurso se antoja un poco pobre. No había alas. ¿Por qué?. Porque no había jugadores para entrar por ellas. Salgado manifiesta síntomas de certera decadencia, un hombre que ni siquiera es la sombra de lo que fue (y no es que fuese gran cosa en el pasado, pero la menos el físico lo maquillaba). Heinze se mostró voluntarioso pero tampoco tiene la capacidad de hacerse dueño de su carril. Su grandeza se multiplica cuando juega de central. ¿Y Robinho?. Pues Robinho se dedicó a deambular por el campo, en busca de pelotas que tocar y pases que recibir que nunca recibó. ¿Por qué?. Porque Guti no es suficiente para gobernar un equipo como el Madrid. Al de Torrejón le sobran horas de vuelo para llevar las riendas pero no tiene copilotos que lo arropen en su labor. Gago peca de bizoñez, aunque ayer hiciese algunas jugadas de calidad, sobre todo en el plano defensivo, y Diarra... qué decir de Diarra que no se haya dicho.
Baptista es el otro caso perdido del Madrid. Desahuciado tras el stage de Austria, el brasileño se quedó en la capital ante la alarmante falta de jugadores de medio campo que había en la plantilla. Su calidad en el Sevilla era incontestable, pero no tiene altura para jugar en el Madrid. Mucha potencia, poco control, mucha entrega, poca calidad, sus recepciones de primer toque son inexistentes y ayer marró la ocasión más clara del Madrid por eso mismo: porque carece de sutilidad. Sin van Nistelrooy la capacidad rematadora del Madrid desaparece. Raúl no puede jugar como único punta, no es su posición ni su cometido. El capitán es el capital espiritual y anímico del Madrid y ayer lo demostró. En ocasiones parecía ser el único que creía que aquello podía remontarse, como antes, como en la época de la épica europea, pero este equipo parece algo desnaturalizado y no queda rastro de la entrega y confianza de la era capellista, cuando no había que hablar del espíritu sino de las victorias. Evidentemente tampoco se hablaba de juego y Fabio está muy bien donde está.
El partido de Roma fue la clave. Allí el Madrid jugó con calidad e inteligencia, pero perdió. Es curioso cómo el Madrid ha ido perdiendo fuelle a medida que trata de controlar los partidos. El Madrid debería jugarla y su planteamiento es innegociable en cualquier lugar del mundo, pero falta el detalle: los jugadores. El Roma jugó como todo el mundo esperaba. Es curioso ver cómo se trata de convencer al personal de que el de Spalletti es el menos italiano de los equipos italianos. Seguramente sea mentira porque ayer no se vio más que once tipos detrás de la línea del balón y cinco saliendo a la contra como posesos. Semplicemente, pero suficiente para echar al Madrid.
Aún no se sabe quién pagará los platos rotos de la eliminación. Seguramente sea Schuster, aunque es posible que aguante los doce partidos que quedan en la Liga. Ahora no hay excusa: este Madrid está obligado a ganar el campeonato doméstico, el de andar por casa, el de las zapatillas y la mantita que hace frío, pero la copa de los mayores todavía no se mira. Ya es el cuarto año consecutivo que el equipo cae en la misma ronda, los octavos, en la que caen los equipos que de rebote han llegado a estar entre los dieciséis mejores de Europa. Como consuelo en Chamartín queda que también ha caído otro ilustre de la competición, el Milán, a manos del más serio aspirante, el Arsenal, que junto a Manchester, Chelsea y, probablemente el Liverpool la semana que viene, está entre los ocho mejores del continente, es decir, la mitad de ellos ingleses. Hay que empezar a rendirse a la evidencia.
1 comentario
#1. Jose, hace 4 meses y 17 días
Este año no es nuestra liga donde se esta viendo el futbol más divertido o exquisito. Barcelona y Madrid no tienen casi ningún partido ganado antes de jugarlo, como podía presuponerse otros años, o lo que es lo mismo, pueden perder ante cualquiera. Son mejores que el resto pero no están jugando mejor.
A disfrutar de la Premier que esta divertida ( y a ver si hay suerte y los Gunners me dan una alegría)
Un saludo. Y ya siento la eliminación, pero sólo por la parte que os toca a los aficionados.
Escribir un comentario
Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:
* Campos requeridos
Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>.
No hay trackbacks
Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://1blogdedeporte.com/2008/03/il-dolce-far-niente.html/trackback